JOHANNESBURGO, Sudáfrica.- Diego Maradona le había pedido durante toda la semana que fuera la frutilla del postre. Y Lionel Messi cumplió con creces. Se convirtió en el conductor y en la figura de una Argentina que tuvo a sus pies la definición del partido.

Empero, no pudo vencer a su máximo enemigo: el arquero nigeriano. Todos lo miraban, porque las críticas que había recibido desde su país natal por su bajo rendimiento todavía se escuchaban. Pero en los primeros cinco minutos, La Pulga demostró ante los ojos del mundo que es el mejor de todos, tal como pregonó su antecesor y hoy director técnico.

Y lo cierto es que Messi no defraudó. Fue el que es en el Barcelona, ese que tanto se buscó desde que, tirado en el banco de suplentes del estadio de Munich, vio cómo su grupo quedaba afuera de Alemania.

Pero este es su Mundial y Messi lo sabe. Demostró rapidez ante una defensa que lo vio y no lo marcó. Además, no fue todo vertical, porque también demostró inteligencia para elegir por dónde atacar. De hecho, le robó el protagonismo y el trabajo a Juan Sebastián Verón. En definitiva, en Johannesburgo, Messi fue el jugador que la rompe en el mejor equipo del mundo. El desequilibrante. Ese al que no le podés dar un metro de libertad porque, como se dice en el barrio, te pinta la cara.

En cuanto al desempeño del resto de los apóstoles de Diego, otro que se lució fue Grabriel Heinze, que a los seis minutos de juego anotó el único tanto del partido, de cabeza, y le dio el triunfo a la Argentina sobre Nigeria por 1 a 0. El próximo rival del equipo nacional será Corea del Sur, el jueves 17 de junio, también en Johannesburgo. Los asiáticos vencieron hoy por 2 a 0 a Grecia.

Durante el encuentro Argentina generó situaciones, pero falló debajo del arco de las "Aguilas" nigerianas y permitió que su rival mantuviera vivas (hasta último momento) las ilusiones de llegar al empate, un resultado que habría sido injusto.

La Selección de Diego -que desperdició media docena de chances claras para liquidar el encuentro- comenzó el match con algunas dudas en defensa, pero afilada en ataque. Con una pizca más de precisión, se hubiera quedado probablemente con un triunfo más holgado y cómodo. Pero ganó. Siempre es importante comenzar con una victoria un Mundial. (NA-DPA-Especial)